El sistema start-stop del coche

05 - 11 - 2020
El sistema start-stop es una de las tecnologías más habituales en los coches que salen de los concesionarios, ya que su objetivo es reducir consumos y emisiones en ciudad. Sin embargo, es un elemento que crea bastante confusión y por ello hay quien se pregunta si este sistema tiene más ventajas que inconvenientes o al revés.

Imagina: una hilera de vehículos esperando a que el semáforo cambie de rojo a verde. Tres minutos parados, echando humo. Esta situación suele representar de media un 30% de los trayectos habituales en ciudad y el sistema start-stop puede reducir el 15% según el ciclo NEDC. Teniendo en cuenta estos datos, no hay duda del avance que ha supuesto la tecnología start-stop.

De hecho, los coches con sistemas start-stop tienen un motor de arranque reforzado, una batería más capaz y un motor de combustión interno optimizado para que los continuos sucesos de parada y arranque no penalicen la lubricación y refrigeración del mismo. Además, funcionan por sensores del vehículo para saber “qué queremos hacer”. Pero, ¿por qué tiene detractores este sistema si parece positivo tanto para nuestro bolsillo como para el medioambiente?

Parece que la idea de parar y arrancar el motor de manera reiterada sigue sin verse bien. Probablemente ante la falta de conocimiento sobre las mejoras que ha ido introduciendo el sistema start-stop, comparado con los primeros vehículos con este sistema que sí deterioraban el motor de forma prematura.

En cualquier caso, debes saber que puedes desconectar la opción start-stop siempre que quieras. Y, a pesar de que ha sido pensado para tener en cuenta todo tipo de situaciones, es cierto que hay veces que es mejor que el motor repose para lubricarse y se refrigere. Por ejemplo, tras muchos kilómetros de viaje, será positivo desactivar el start-stop y dejar el motor a ralentí unos minutos.

No obstante, estamos convencidos que en el futuro serán capaces de conocer las necesidades del vehículo en cada momento.