Los neumáticos son el único punto de contacto entre el vehículo y la carretera. Su estado influye directamente en la capacidad de frenado, la estabilidad y el comportamiento del coche, especialmente cuando circulamos sobre pavimento mojado.
Sin embargo, no siempre prestamos suficiente atención a su mantenimiento. Circular con una presión incorrecta, llevar las ruedas desalineadas o retrasar la sustitución de unos neumáticos desgastados puede comprometer nuestra seguridad y aumentar el consumo de combustible.
No existe un número de kilómetros exacto que determine cuándo debemos sustituir los neumáticos. Su duración depende de factores como el tipo de conducción, el estado de las carreteras, la presión de inflado y las características del propio neumático.
Una de las principales señales de que ha llegado el momento de cambiarlos es el desgaste de la banda de rodadura. En España, la profundidad mínima legal del dibujo para los neumáticos a los que se aplica este requisito es de 1,6 milímetros, aunque por seguridad es recomendable no esperar a alcanzar ese límite.
También debemos prestar atención a otras señales de deterioro:
La antigüedad también es importante. Aunque un neumático tenga suficiente dibujo, el paso del tiempo puede deteriorar sus materiales. Por ello, conviene seguir las recomendaciones del fabricante y realizar revisiones periódicas.
Circular con una presión incorrecta afecta al comportamiento del vehículo y puede acelerar el desgaste de los neumáticos.
Cuando la presión es demasiado baja, aumenta la deformación del neumático durante la circulación, lo que puede provocar un mayor calentamiento, falta de estabilidad en la conducción, desgaste irregular y un incremento del consumo de combustible debido a la resistencia a la rodadura.
Por el contrario, una presión excesiva puede reducir la superficie de contacto con la carretera en determinadas condiciones reducción la seguridad y provocando un desgaste más acusado en la zona central de la banda de rodadura.
Los turismos matriculados a partir del 2015 llevan un sistema que avisa en caso de tener una presión de neumáticos insuficiente. En caso de ser un vehículo más antiguo, lo recomendable es revisarla al menos una vez al mes y antes de realizar viajes largos, preferiblemente con los neumáticos en frío.
La presión adecuada no es universal: depende del vehículo, la carga y las indicaciones del fabricante. Podemos encontrar esta información en el manual del vehículo o en una etiqueta situada habitualmente en el marco de la puerta del conductor o en la tapa del depósito de combustible.
La alineación consiste en ajustar los ángulos de las ruedas según las especificaciones del fabricante para garantizar que mantienen una posición correcta respecto a la carretera.
Una alineación incorrecta puede provocar que los neumáticos se desgasten de forma desigual, reducir su vida útil y afectar a la estabilidad del vehículo.
Algunas señales que pueden indicar un problema de alineación son:
Los golpes contra bordillos o baches pueden alterar la alineación. Por ello, si detectamos alguno de estos síntomas, es recomendable acudir a un taller para comprobarla.
También conviene diferenciar la alineación del equilibrado. Mientras que la primera corrige la geometría de las ruedas, el equilibrado permite distribuir correctamente las masas del conjunto de rueda y neumático para evitar vibraciones.
Durante la Inspección Técnica de Vehículos se comprueba que los neumáticos cumplen los requisitos establecidos por la normativa vigente.
Entre otros aspectos, se revisan:
También se inspeccionan elementos de la dirección y la suspensión que pueden estar relacionados con un desgaste irregular de los neumáticos.
Un neumático que no cumple los requisitos reglamentarios puede dar lugar a un resultado desfavorable en la ITV, en función del defecto detectado.
Revisar periódicamente los neumáticos no solo ayuda a superar la inspección técnica, sino que contribuye a prevenir accidentes y a mantener el vehículo en condiciones óptimas de circulación.
No existe una cifra fija. Su duración depende del tipo de neumático, el estilo de conducción, las condiciones de circulación y el mantenimiento. Lo importante es revisar periódicamente el dibujo y detectar posibles daños o desgastes irregulares.
Depende del grado de desgaste. Si la profundidad del dibujo es inferior al mínimo legal de 1,6 mm, cuando este requisito es aplicable, o existen daños que comprometen la seguridad, el vehículo puede obtener un resultado desfavorable.
Una presión insuficiente puede aumentar el consumo de combustible, acelerar el desgaste y afectar a la estabilidad y la capacidad de frenado del vehículo. Por ello, es importante comprobarla regularmente.
No. La alineación ajusta los ángulos de las ruedas para garantizar una geometría correcta, mientras que el equilibrado compensa las diferencias de masa del conjunto de rueda y neumático para evitar vibraciones durante la conducción.
Seguro que en alguna ocasión te has encontrado con alguna retención, incluso puede que te haya sorprendido de forma inesperada.
Las comprobaciones que debes hacer al comprarte un coche de segunda mano para asegurarte de que no se han modificado los kilómetros.
En la ITV, ¿es la misma prueba para los vehículos diésel que para los gasolina? ¿Qué se mide en cada caso?